La farándula y sus bemoles


Cándido Simón, quien era abogado de Acroarte en el litigio por el juicio de amparo a que se sometieron los miembros pasivos, que pudieron votar en las elecciones, luego de una sentencia que les favoreció, desea llegar a formar parte de la Suprema Corte de Justicia.

Fue de los comparecientes a las entrevistas que realizó el Consejo Nacional de la Magistratura, televisadas por  el Canal RD a toda la nación.

Nos llamó la atención en el cuestionamiento que le hicieron, preguntándole si consideraba que le favorecía para ocupar el cargo de juez de la Suprema Corte de Justicia el hecho de que estuviera expuesto a tanta publicidad y promoción en el medio, en casos muy particulares.

Hubo “veneno” en el interrogatorio que le hicieron, frente al presidente de la República Danilo Medina, quien presidía el encuentro con representantes principales del Consejo.

Como lo han visto defendiendo asuntos de farándula lo han querido “ningunear”, descalificar para ser juez de la Suprema Corte de Justicia. Es lo que subyace en el fondo del interrogatorio que le hicieron. Aunque haya tratado otros temas serios, pero muy expuestos en el medio, lo quieren descalificar.

Es para que vean, que a veces lo que se cree que favorece, perjudica…

El que se mete en la farándula tiene que pagar el precio. 

Y es precisamente lo que le está sucediendo a Candido Simón, pero igual sucedió en el pasado con Otto Cornielle, abogado de Fernando Villalona, y de los artistas…
Cuando iba a juicios de casos que no eran de artistas, lo querían desacreditar y le decían "abogado farandulero" y  hasta del narcotráfico, porque una vez defendió a un grupo de extranjeros que cayeron presos por droga.

A Candido Simón lo atacaron por su mucha exposición en el medio. 

¡Ojalá y logre llegar a ser juez de la Suprema Corte de Justicia, pero lo dudo, como dice José José en una canción.

Y cuando digo que el que está en la farándula, considerada profesión de farsantes, de pájaros, lesbianas y mujeres prostitutas, es porque tiene que atenerse a las consecuencias de otros sectores, más corruptos y perversos, pero quieren presentar a la gente del arte como "los malos de la película" en el plano moral.

Pero  nadie habla ni dice las cosas como las decimos aquí, con claridad,  y sin melindres.

Como corolario de lo que afirmamos nos permitimos establecer un ejemplo referencial final.

Cuquín Victoria es un exitoso comediante, que además de ello es ingeniero civil.

¿Cuántas obras consigue Cuquín como ingeniero?

Ni siquiera le puede hablar en serio a la gente en la calle, porque se le ríen en la cara.

Freddy Beras, y ya lo hemos dicho, para que lo tomaran en serie en sus comentarios en televisión, tenía que echar muchas malapalabras y maldecir a las mil vírgenes, para que los televidentes no vieran al comediante, sino al ente, al comunicador social.


Y no digo más. ¡Me basta! Como la Cocada….

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