viernes, 7 de diciembre de 2012

AQUI ESTA LA PUBLICACION DE LA QUE ME HICE ECO Y QUE UN BLOGUERO DE NY SE CREE UN SALVADOR DE MORAL


Las megadivas y las mujeres de la televisión ejercen una indudable atracción en los hombres, sin importar rango, ni posición social ni económica. 
Sobre todo en los señores "pasado meridiano" adinerados, casados, con hijos grandes, que procuran reafirmar la plenitud de su hombría teniendo a su lado y disfrutando de una megadiva codiciada de la televisión.
En algunos casos, más por exhibición, que por verdaderas condiciones y posibilidades de disfrutar de las bondades de una mujer joven de las que aparecen en la televisión.
Algunas mujeres saben eso, y están usando los programas como pantalla para la exhibición y venta, donde no falta el "dealer" que las comercializa y busca "enganches".
No es necesario mencionar personas, porque los nombres de los vendedores de mujeres de la televisión andan de boca en boca.
Precisamente porque los clientes han corrido la voz de quienes son los que facilitan el tener a esas "chicas del medio" como compañía, aunque sea por algunas horas.
Si supieran lo que algunos patanes refieren en sus reuniones de amigos, comentando que "se dieron a fulana y a sutana", porque para vanidosos, búsquenlos.
Algunas de esas mujeres son tan descaradas que aprovechan los viajes a Nueva York para hacer negocio, "en dólares", según denunció Diomelo Martínez en el programa "Las Noches Son Geniales", a propósito de una revelación que le hizo un hermano que reside en Estados Unidos sobre los pasos de una "cristiana"  no santa, recientemente que viajó recientemente para una transmisión en Nueva York.
Y entonces se da el caso de que pagan "justas por pecadoras", porque no todas hacen eso.
Pero, bien, ello no es más que parte del espejo roto, en que algunas no quieren mirarse.
Wendy Vargas no ha tenido reparos en denunciar esa situación, aún siendo mujer y colega de profesión de las mujeres de la televisión que se comportan como si tuvieran una  caja registradora en el trasero.
Ahora bien, quienes invierten en algunas mujeres, mercaderes del medio, deben estar preparados para asumir las consecuencia.
Sobre todo por el tema de la fidelidad.
Lo primero que deben estar claros es que ese "amor comprado"  no es exclusivo, y que por lo tanto es compatible con otros que también pagan por el servicio.
Son muchos los despechados que pagaron caras operaciones e implantes a megadivas, que luego han tenido que soportar a su vez "implantes" de cuernos en la cabeza, que les han dolido muchísimo.
Al final se dedican a satanizar esas mujeres con las cuales disfrutaron tan buenos momentos.
Las califican de "malas", cuando en verdad los "malos" son ellos....

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