martes, 20 de marzo de 2012

La verdad sobre una carta


SANTO DOMINGO. Por diferentes medios se ha publicado la información de que los familiares de Casandra Damirón están inconformes con el manejo que la Cervecería Nacional Dominicana le está dando a un aspecto del premio Casandra, lo cual ha motivado una carta a los principales ejecutivos de la empresa, por parte del señor José Eliseo Rivera, hijo de Casandra Damirón, y vocero de la familia en todo lo concerniente a este evento.

Se sorprende uno de las cosas que se están diciendo, que involucran al premio en sentido general, lo cual puede crear una distorsión de la realidad, que no le conviene a la Cervecería, Acroarte, ni a los mismos familiares de doña Casandra.

Se está hablando de más, porque a falta de información, crece la especulación.

Por ello nos vamos a permitir decir concretamente lo que está sucediendo, aunque sabemos, porque así lo ha manifestado Checheo, que no está interesado en dilucidar la situación como un chisme ni un asunto para alimentar la "comidilla" de "la boca de la farándula".

Y creemos que si no se dicen las cosas como son, "la sal puede ser más costosa que el chivo."

Pues bien señores, lo que sucede es que el premio Casandra ha crecido. Que la Cervecería para sustentar los costos de producción ha tenido que apelar a co-patrocinadores que han hecho significativos aportes, como se puede ver en la cantidad de anunciantes que ahora tiene el premio.

Con justificada razón los hijos de Casandra entienden que comercialmente se está explotando el nombre de su madre, sin que se les haya consultado, ni se les tome en cuenta para ello.

El Casandra se está ensanchando en términos donde la familia, y hasta la misma Acroarte (digo yo), no se está tomando en cuenta.

Y cuál es el sentir?. Bueno, que si se comercializa con el nombre de Casandra y el premio, algo debe quedar de esos recursos en la Asociación de Cronistas de Arte.

No están pidiendo para ellos, porque son personas con su vida realizada. (Checheo es el presidente de una importante agencia publicitaria). Lo que se está reclamando es en beneficio de Acroarte, a más de que los interlocutores que tiene la Cervecería con la familia Damirón, asuman un rol más consecuente con los representantes de la figura y la imagen que lleva el premio. Le están "dando de lado" a Casandra y su familia, y eso no se puede ocultar.

Porque para nadie es un secreto, que hay un sesgo de la figura que le confiere identidad y singularidad a la premiación Casandra, como si se le quisiera relegar a un plano secundario, como parte de "la modernidad" y los pasos de avances que se proclaman y exaltan hoy en día, como si para ello fuera necesario "descasandrizar" en lo posible el premio, y que lo importante no sea Acroarte (ya de por si relegada), ni tampoco Casandra, sino la Cervecería.

El grito de alarma de Checheo se dejó escuchar en una sentida carta enviada a don José León, respondida de manera cariñosa y consecuente, la principal cabeza de una familia empresarial ejemplar.

La carta es real, porque la conocemos...Lo que es falso, son los aditamentos, las conjeturas, los chismes, las invenciones, las mentiras, y todo lo que se ha querido agregar a un ejercicio responsable, honesto, de gente que no se deja adocenar, encasillar, "narigonear", como Checheo.

Checheo en ella lo que pide es que una parte de los beneficios que recibe la Cervecería por la comercialización de los premios Casandra sea destinada a un fondo en favor de los cronistas de arte.

Es decir, que parte de lo que se recibe por la comercialización del nombre de Casandra y su premio, sirva para que los cronistas de arte puedan contar con un capítulo en su beneficio, para resolver problemas de salud, judiciales y hasta de desempleo.

El Casandra genera mucho dinero, que se va a los productores, los realizadores, los artistas extranjeros y locales, y para los que sustentan todo un año el evento, nada.

Debería Acroarte celebrar y acoger con beneplácito que una figura como Checheo Rivera asuma una defensa en favor de la entidad que ellos no se atreven a reclamar para sus miembros.

En eso consiste la célebre carta de Checheo, que deberíamos todos celebrar, sin temor a que por ello, se pueda perder el patrocinio en los programas que todos los cronistas tienen de Cervecería.

Verguenza debe dar, que alguien externo, sea el que salga a procurar conquistas que los mismos cronistas ni cuenta se dan que pueden alcanzar.


De: Merengala.net

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